Irma Santander / CDP noticias
Con un promedio diario de cuatro a cinco reportes, el Cuerpo de Bomberos de Coatzacoalcos ha registrado un incremento en las atenciones por fugas de gas durante los meses de junio, julio y agosto.
El comandante Jorge García Cruz explicó que este repunte se debe a las variaciones meteorológicas.
“Sí, desgraciadamente ha habido un incremento por el cambio de clima. El sol calienta la superficie del tanque, la corrosión hace su trabajo, llega el agua, ingresa a esos puntitos de corrosión y se revienta la pintura”, detalló el comandante.
La exposición al calor extremo, alternada con las precipitaciones, acelera el desgaste del material, permitiendo que la corrosión penetre hasta el interior del depósito y provoque escapes del combustible.
En ese sentido, García Cruz emitió una serie de medidas preventivas fundamentales para la ciudadanía.
Como primera medida de resguardo, es indispensable mantener los contenedores en lugares cubiertos, lejos de la exposición solar directa y correctamente anclados a las paredes para evitar caídas provocadas por mascotas o movimientos accidentales que puedan reventar las mangueras.
En cuanto al mantenimiento estético, el comandante hizo énfasis en no utilizar restos de pintura oscura para los cilindros.
“Que sean colores claros, blancos por ejemplo; eso refleja la intensidad de calor”, sugirió.
Asimismo, verificar periódicamente la integridad de las conexiones y, de ser posible, instalar detectores de gas en el hogar, dispositivos económicos que brindan una mayor seguridad.
PROTOCOLO DE ACTUACIÓN ANTE EMERGENCIAS
En caso de detectar un olor característico a gas en el hogar, el protocolo debe seguirse de forma rigurosa para salvaguardar la vida.
Primero se debe realizar la ventilación y evacuación del inmueble.
“Inmediatamente abrir ventanas y evacuar, y afuera en la banqueta, en la calle, llamar”, destacó.
Posteriormente, es necesario evitar cualquier fuente de ignición y no manipular interruptores eléctricos.
“No prender luces; no prender ningún aparato, ninguna lámpara y, si ya está prendido, no apagarlo tampoco”, resaltó.
García Cruz precisó que cualquier chispa podría desencadenar una explosión de consecuencias fatales mientras se solicita la ayuda de los cuerpos de emergencia.

