Irma Santander Vera / CDP NOTICIAS
La llegada de la temporada de lluvias ha provocado un incremento del 40 por ciento en la producción y consumo de pan en Coatzacoalcos, un fenómeno que favorece a panaderías con tradición como la denominada La Llave.
Pese a la mayor demanda, los panaderos por el momento, no prevén un aumento en el precio de las piezas.
José Luis Ornelas Lourith, encargado de la panadería La Llave —un negocio familiar con más de 35 años de historia—, confirmó el repunte en sus ventas, lo que atribuyó al clima fresco y también al inicio de la temporada de pan de muerto.

“De hecho ya ha habido un incremento en la producción del pan porque empezamos con la producción del pan de muerto y a la gente se le antoja más ahorita con el frío y las lluvias,” comentó Ornelas Lourith.
La lluvia multiplica la producción
El encargado de la panadería precisó que la demanda se empezó a notar desde la segunda quincena de septiembre, un periodo que tradicionalmente marca el cambio de clima en la región.
El volumen diario de piezas es de 400 a 500 piezas y actualmente es de más de 700.

Los precios varían según el tipo de producto. Van desde los 4 a 15 pesos. El pan de sal como el bolillo ha duplicado su producción, mientras que el bizcocho (pan dulce) se elevó alrededor de un 60 por ciento.
Mantiene precios
En un alivio para el bolsillo de los consumidores, la panadería La Llave ha decidido mantener sus precios a pesar del pico de producción.
“Lo más económico que tenemos aquí son los bolillos, que son a cuatro pesos, de ahí le siguen las cemitas, que son a cinco,” indicó Ornelas.
Al ser cuestionado sobre un posible aumento, resaltó: “No habrá aumento del precio en esta temporada”.
En cuanto a las preferencias, los productos más vendidos en pan dulce son los “chinos,” las conchasy las mantecadas.
En la sección de sal, dominan los bolillos, las cemitas, volovanes y hojaldras.
Destacó que el proceso más complejo y demandante es la elaboración de la pasta de hojaldrautilizada para crear volovanes, y todo tipo de bocadillos.
Detalló que el esfuerzo radica en el constante manejo de la masa para lograr la textura deseada, “es más trabajoso porque se tiene que estar estirando la masa, girando, ingresando nuevamente mantequilla.”
En la panadería La Llave, la jornada de elaboración comienza rigurosamente a las cuatro de la mañana, con el amasado y la formación de las piezas para concluir alrededor de las 10:15 de la mañana. Y de ahí comenzar la venta de este delicioso alimento.

