Irma Santander /CDP NOTICIAS
A un día de concluir el 2021, los porteños ya se preparan para despedir el año y recibir el 2022 con diferentes rituales que desde antaño se practican.
En el mercado Coatzacoalcos, los locatarios del giro de la santería están listos con su vendimia de 12 velas de la Divina Providencia, semillas de la abundancia, los borreguitos para la prosperidad, bálsamo de coco, y las veladoras de colores.
Sin embargo, a decir de Karina de la Cruz Celestino, vendedora desde hace 10 años, la aparición de varias religiones ha hecho que las tradiciones y rituales de fin año se vayan olvidando.
Incluso, las ventas en estos productos también bajaron en un 80 por ciento.
“Cada año bajan más las ventas, se ve menos gente, muchos ya no creen y se cambian a otra religión, y pueden ver que el mercado está vacío”, sostuvo.
Este año no invirtieron en mercancía, por la crisis económica, ya que los proveedores aumentaron los costos.
La locataria del mercado dijo que las ventas no han sido las esperadas como en años anteriores, y uno de los factores es que muchas personas han cambiado de religión.
En los locales se observan las velas de colores, Bálsamos, hierbas, imágenes y un sinfín de productos.
Estos rituales se practican desde hace muchos años y una de sus finalidades es cerrar y abrir un ciclo.
Desde la vestimenta, la alimentación y salidas a la calle con maletas, son parte de algunos rituales.
De acuerdo a creencias el año nuevo es visto por diferentes personas como una oportunidad para comenzar desde cero.
Algunos incluso lo toman como una nueva etapa en su vida.
