Irma Santander/ CDP Noticias
La asociación civil Fundación Punto Rosa alertó de un incremento de casos de acoso y hostigamiento sexual hacia adolescentes de nivel media superior en Coatzacoalcos.
Viry Valdez, presidenta fundadora de la organización, calificó de alarmante la situación, tras documentar recientemente tres casos públicos, además de una creciente cifra de denuncias internas que apuntan a profesionistas y personal docente de escuelas como los principales agresores.
EL CASO QUE DETONÓ LA ALERTA
El incidente más reciente, que ya cuenta con el respaldo de la fundación, involucra a un médico que presuntamente hostigó a una menor de 14 años. Según Valdez, la intervención de la asociación fue inmediata tras verificar la veracidad de los hechos.
“Nos hablan de un acoso de un profesionista, un doctor, hacia una menor de 14 años que recientemente acaba de cumplir 15. Todo pasa porque la intenta cortejar, la empieza a buscar, la empieza a intimidar; y luego hay mensajes más subidos de tono”, detalló la activista.
Ante la falta de respuesta en otras instancias, la familia acudió a Punto Rosa, donde se activó un protocolo de acompañamiento que incluye una red de abogados y atención psicológica especializada para la víctima.
NORMALIZACIÓN DE LA VIOLENCIA: EL PRINCIPAL OBSTÁCULO
Viry Valdez lamentó que gran parte de la sociedad ha comenzado a normalizar que adultos de entre 20 y 30 años pretendan a niñas de secundaria o preparatoria, una conducta que calificó como la antesala de delitos mayores.
“Es muy difícil poder encararnos con la sociedad como fundación, porque vemos personas que creen que esto es normal, acuérdense que de ahí vienen los abusos, las violaciones. No podemos normalizar esto; si lo hacemos, mañana será visto como algo natural”, advirtió.
EL ENTORNO ESCOLAR BAJO LA LUPA
A través del proyecto implementado en escuelas de Coatzacoalcos, que incluye un buzón de quejas y grupos de apoyo digital, la fundación ha detectado que el rango crítico de vulnerabilidad se ubica entre los 15 y 17 años.
Señaló que el 70 por ciento se concentran en jóvenes que rompen el silencio a través de canales digitales.
“Desde que empezamos con Punto Rosa en las escuelas, a los jóvenes les daba pena hablar. Nos empezaron a llegar los WhatsApp en donde nos dicen: ‘Oye, quiero platicarte qué pasa conmigo, qué pasa con mi mamá’”, explicó.
URGEN ACCIONES INTEGRALES
La asociación civil hizo un llamado enérgico a las autoridades y directivos escolares para reforzar la vigilancia y el apoyo profesional dentro de los planteles.
Entre las carencias más graves detectadas se encuentran: la ausencia de psicólogos y trabajadores sociales de planta en las escuelas, falta de espacios culturales como cafés literarios para fomentar el desarrollo positivo, además del silencio cómplice en hogares donde se ignora el maltrato psicológico de figuras paternas o maestros.
Finalmente, Viry Valdez instó a la comunidad a no ignorar las señales de alerta, “hagamos la voz a tiempo para que después no sea demasiado tarde”.

