Irma Santander /CDP NOTICIAS
El cáncer infantil en la región sur, no da tregua y los casos en niños continúan presentándose.
Sofía Valentina Ramos Enríquez tiene 3 años con 10 meses de edad; fue detectada en julio del año pasado con el tumor llamado rapdomiosarcoma que se forma en los tejidos blandos.
Su madre afirmó que su estado de salud es grave, los especialistas han diagnosticado una posible insuficiencia renal ya que su riñón izquierdo dejó de funcionar.
“A partir del 20 de enero Sofi se empezó a sentir mal, tenía una fuerte infección urinaria pasaron ya varios días, le mandaron hacer un ultrasonido donde se dieron cuenta que su riñón izquierdo ya no está funcionando al 100 por ciento y estaba apunto de una insuficiencia renal, Sofía está muy grave, está alterada de todo y el tumor volvió a crecer y ahora está agarrando vejiga, matriz, riñón y útero izquierdo, estamos en manos Primeramente en manos de Dios”, apuntó la madre de la menor.
CRECIMIENTO NORMAL
En sus tres años de vida, Sofía tuvo un crecimiento normal, al nacer pesó tres kilogramos, no fue enfermiza y jugaba como cualquier infante.
“Tomó leche materna, jugaba, nunca tuvo síntomas de nada ni fue enfermiza al contrario todos se sorprendían de ella hasta el 9 de julio que empezó con dolores abdominales y estreñimiento”, relató.
Desde su diagnóstico la menor ha recibido quimioterapias en la ciudad de México. Y una cirugía donde le extirparon un tumor de 2 kilogramos, además de tener un catéter.
“Para nosotros como papás ha sido muy fuerte en todas las áreas sobre todo en lo económico, el año pasado mi esposo estaba sin trabajar y lo que sé nos avecinaba no será nada fácil, vendimos cosas, empeñamos, pedimos prestado porque íbamos a una ciudad que no conocíamos y sin dinero”, puntualizó.
Cada semana viajan a la ciudad de México para consulta y quimioterapia.
Los padres de Sofía realizan rifas para poder costear sus viajes a México.
El rapdomiosarcoma (RMS) es un tipo raro de cáncer que se forma en el tejido blando, específicamente en el tejido muscular del esqueleto o, a veces, en órganos huecos, como la vejiga o el útero. El RMS puede ocurrir a cualquier edad, pero afecta más a menudo a los niños.
