Irma Santander /CDP NOTICIAS
A pesar de las graves secuelas físicas que le ocasionaron las quemaduras de segundo y tercer grado en sus brazos y manos, Juanito de 5 años, ha salido adelante y hoy cursa en línea el tercer grado de preescolar.
Es originario del municipio de Cuitláhuac, y recibe apoyo de la Fundación Te Queremos Ayudar AC en Coatzacoalcos.
Su madre la señora Silvia Enrique, afirmó que están a la espera de viajar al Shriners Children’s Texas para la cirugía reconstructiva.
LA HISTORIA
Fue en marzo de 2019, cuando Juan Roberto Salvador Enrique estaba en el estado de Oaxaca junto con sus padres en el velorio de su abuela.
Silvia su madre, explicó que en Oaxaca guisan con leña y en cazuelas a fuego vivo, “estaban guisando caldo de pollo en la cazuela en el patio, mi hijo estaba jugando, recuerdo que venía caminando de reversa a donde estaba la cazuela y él pegó su espalda en la olla y reaccionó dándose la vuelta y metió sus dos brazos, también se quemó la cara y el pecho”, dijo.
Inmediatamente lo llevaron al hospital en Tuxtepec, Oaxaca, pero al llegar no tenían los aparatos suficientes y lo trasladaron al puerto de Veracruz para su atención médica.
Le hicieron la primera y única cirugía, sin embargo, fueron graves las quemaduras y requiere de otra más en Texas.
“Sus dos brazos están pegados al pecho, si los puede mover, le injertaron piel de sus muslos, también sus manos ya tienen movimiento”, enfatizó.
Doña Silvia ha pasado por un fuerte proceso para salir adelante.
“Sufrí una crisis, me internaron, ha sido complicado pero lo hemos sobrellevado, estuve en tratamiento psicológico por la impresión, he recibido mucho apoyo”, sostuvo.
Ella tiene una pequeña de 4 años, y junto con su esposo trabajan en su pequeño local de pizzas en el municipio de Cuitláhuac para poder costear los gastos de Juanito.
La Fundación Te Queremos Ayudar AC que preside Xóchitl Mortera Hernández, posteó en sus redes sociales sobre el caso de Juanito que las secuelas físicas que marcan a los niños después de haberse quemado no deben de ser un impedimento para seguir con un crecimiento saludable y feliz.
“El pequeño Juanito siempre está sonriente y gracias al amor de su familia sus secuelas psicológicas van quedando atrás. El niño tiene una vida normal y nos envió este dibujo para decirnos que nos ama”, señaló la Fundación.
El pequeño Juan Roberto tiene cita abierta para sus cirugías reconstructivas gracias al Shriners Children’s Texas. Su mamá y él ya tienen sus pasaportes, y se hacen las gestiones para sus visas.
