Irma Santander /CDP NOTICIAS
En menos de 15 días, un total de siete migrantes de nacionalidad cubana y hondureña han fallecido en accidentes automovilísticos en las carreteras del sur de Veracruz.
Guillermo Ramírez Garduza, presidente de la casa del migrante Santa Faustina Kowalska, urgió a la policía Federal y al Instituto Nacional de Migración reforzar los operativos de vigilancia para detectar a polleros que trafican con centroamericanos.
La mayoría viajan hacinados y en compartimentos de tráilers o camionetas.
“Desgraciadamente no hay vigilancia en las carreteras como debe ser, se requiere más apoyo de las autoridades para los migrantes que vienen de fuera”, sostuvo.
Los dos últimos accidentes automovilísticos, el primero el 22 de septiembre y el 4 de octubre, dejaron siete indocumentados muertos y 27 lesionados.
Los percances ocurrieron en la autopista La Tinaja-Cosoleacaque en el tramo conocido como Acayucan-Isla, y en la autopista Cosoleacaque – Nuevo Teapa a la altura del Chapo, en el puente Coatzacoalcos II.
EN EL TRAYECTO HAY CADÁVERES
Ramírez Garduza resaltó que no tienen una cifra exacta de los migrantes que han perdido la vida en el trayecto, sin embargo, de acuerdo a las versiones de los que llegan al albergue, en el camino ven hasta cinco viajeros muertos.
“Son cuerpos en estado de putrefacción, otros que han muertos por hidratación”, detalló.
Indicó que gran parte de los centroamericanos pagan a los polleros para trasladarlos a la frontera en camionetas, y tráilers.
“Viajan por horas ocultos en las unidades, no comen, no se asean, traen los pies lastimados, viajan como si estuvieran metidos en maletas lo más escondidos que se pueda para no ser vistos”, finalizó.
