Irma Santander/CDP NOTICIAS
La clínica de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Coatzacoalcos atraviesa por su peor momento, derivado de la escasez de recursos y condiciones laborales adversas que la han convertido en un espacio donde los especialistas prefieren renunciar antes que laborar.
La situación fue evidenciada por Didier Marquina Cárdenas, integrante del Comité Ejecutivo Nacional de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTYPP), quien señaló que la falta de atención adecuada vulnera directamente a los derechohabientes.

Explicó que hace años las plazas petroleras eran altamente codiciadas por su estabilidad, prestaciones y formación profesional de prestigio.
Hoy están desiertas o los profesionales optan por abandonar sus cargos tras un breve periodo debido a la sobrecarga de funciones y la ausencia de esquemas de relevo.
“Los médicos actuales ya no quieren trabajarle a Petróleos Mexicanos, porque no ven condiciones de trabajo dignas, porque son sometidos a mucho estrés, a demasiadas consultas, a demasiadas cirugías, sin descanso, no hay quien los supla, no hay relevos. Y por lo mismo, dicen: ‘¿Para qué trabajo en una empresa donde me van a esclavizar? No me interesa’. Y por más que ofertan plazas, los médicos en Petróleos Mexicanos, trabajan un año y renuncian”, aseveró el integrante de la UNTYPP.

Lamentó que la empresa petrolera ya no quiera invertir en los servicios médicos, problema que no sólo se presenta en la región sur de Veracruz, sino en todo el país.
“Es a costa de nuestra salud, porque ya no le invierten a los servicios médicos, no hay medicinas, en cualquier hospital de Petróleos Mexicanos, no hay medicinas suficientes, no hay aparatos suficientes, no hay especialistas suficientes. Han dejado caer el servicio de salud”, afirmó el representante sindical.
DOS DÉCADAS DE DECLIVE
De acuerdo con el testimonio del dirigente gremial, el deterioro comenzó a gestarse desde el año 2006, transitando por una caída gradual que derivó en una crisis generalizada.
Actualmente la clínica petrolera enfrenta en niveles alarmantes de deficiencia, incluso por debajo de otras instituciones como el ISSSTE y el IMSS.
“Podría decir que es uno de los peores servicios estatales, comparados con el ISSSTE y con el IMSS, cuando antiguamente era uno de los mejores”, puntualizó Marquina Cárdenas.
El impacto de la falta de inversión gubernamental recae también sobre el personal de salud.

