IRMA SANTANDER / CDP NOTICIAS
Un trabajador del volante identificado como Abel Olmos, conductor del taxi con número económico 3370 de Coatzacoalcos, fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) adscritos a la Policía Estatal bajo el argumento de una supuesta revisión de rutina cuando realizaba un servicio hacia el sector de Lomas de Barrillas.
Tras el aseguramiento, quien se ostentó según cómo “el delegado” de la corporación exigió presuntamente 700 pesos en efectivo bajo el pretexto de “su cena” para proceder a la liberación inmediata, apuntó Edgar Ortega Dimas, representante de Resistencia Ciudadana Nacional, quien acudió a la base de la policía estatal, ubicada en Palma Sola.

Explicó que los hechos se registraron la noche del lunes a la altura de una tienda comercial en la colonia Las Gaviotas, ahí los oficiales de la patrulla estatal número 4709 intervinieron al ruletero, le solicitaron toda la documentación
Sin embargo, tras la revisión, la situación derivó en presuntos actos de corrupción y extorsión por parte de los mandos policiales.
“Mi compañero me marcó y me pasó al delegado de la Policía Estatal, que agarra y me dice el delegado que quería 700 pesos para su cena para dejar ir al compañero, pero como se le negó rotundamente a darle los 700 pesos, se lo trajeron detenido a Palma Sola; hasta ahorita no sabemos nada del compañero, ni de su vehículo”, relató
Ortega Dimas al acudir a la base de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
Ante la negativa de acceder al pago ilícito, el taxista fue trasladado a las instalaciones de Palma Sola, negándose información sobre su paradero y el estatus legal de la unidad durante las horas posteriores.
Actualmente, para liberar a Abel Olmos, los elementos policiacos les exigen a los representantes de la Resistencia Ciudadana Nacional 2 mil 700 pesos, a pesar de que acusan que no ha cometido ninguna falta administrativa ni delito que justifique su retención.
VUELVEN LAS ARBITRARIEDADES
Ortega Dimas indicó que por este tipo de arbitrariedades la ciudadanía ha perdido la confianza en los cuerpos de seguridad estatal, tras ejercer prácticas de hostigamiento y cobros indebidos que se replican de forma constante.
“La verdad ya no se confía en ellos, ya no sabemos ni en qué confiar, si en ellos confiar o en los delincuentes. De hecho ya no se habían presentado estos temas, pero ahorita ya volvieron a empezar a molestar a los trabajadores del volante”, externó el representante.
Puntualizó que la corporación estatal se extralimita en sus funciones al implementar filtros de revisión enfocados en el transporte público, una atribución que compete de manera exclusiva a la dependencia de Transporte Público y no a la policía estatal.
Ante los constantes abusos, los taxistas hicieron un llamado directo a la gobernadora Rocío Nahle García para que ponga atención en el actuar de la corporación.
“Hacemos un llamado a la gobernadora que cheque sus elementos porque ya empezaron de nueva cuenta a andar molestando a la ciudadanía de Coatzacoalcos; sus elementos volvieron otra vez a hacer de las suyas, ya andan delinquiendo, a robarle a la gente”, concluyó.

