Irma Santander / CDP NOTICIAS
Integrantes del colectivo Memoria, Verdad y Justicia, provenientes de Chilpancingo, Guerrero, llegaron a Coatzacoalcos, tras recibir reportes que señalan la posible presencia de sus hijos desaparecidos en esta zona.
Con fichas de búsqueda en mano, las mujeres recorrieron las inmediaciones del mercado Coatzacoalcos y diversas cuadras del primer cuadro de la ciudad para pegar los boletines con los rostros de sus familiares.
Entre las manifestantes se encuentra Esther Deaquín, quien en una fecha doblemente dolorosa conmemora el vigésimo sexto cumpleaños de su hijo, Luis Giovany Rodríguez Deaquín, quien fue privado de su libertad cuando tenía apenas 15 años de edad.
La madre buscadora lamentó que a su ser querido le hayan truncado su juventud y sus proyectos de vida.

“Es fecha de nacimiento, hoy está cumpliendo mi hijo 26 años, desaparecido hace 10 años a la edad de 15 años. Es un niño prácticamente que le cortaron todos sus sueños, toda su vida, que mi hijo ya no disfrutó nada de eso”, dijo.
Esta travesía representa la segunda ocasión en que la familia acude a tierras veracruzanas impulsada por pistas que apuntan a esta región.
No obstante, el operativo de búsqueda de esta semana se ha visto obstaculizado por la suspensión de actividades gubernamentales debido al periodo festivo patrio, situación que generó retrasos en diligencias clave ante las instancias forenses y penitenciarias.
Al respecto, la madre buscadora recriminó la falta de sensibilidad institucional durante estas fechas.
“Y entonces para mí esto es una semana perdida, una semana que no se hizo nada, más que ser pura visibilización. Para una madre buscadora no hay fiesta patria”, aseveró.
Esther Deaquín abordó el impacto emocional y familiar que genera la ausencia prolongada, señalando que el temor constante se desvanece ante la urgencia de localización.
“A partir de que nos desaparecen, nuestra vida cambia totalmente, nos cambian, no nada más dándonos la vida de ellos, nos cambian toda la vida, porque tenemos más hijos, tenemos más familia, muchas veces la familia no es tan empática con nosotros”, remarcó.
La activista hizo un exhorto a la ciudadanía para colaborar con datos fidedignos que esclarezcan el paradero de su hijo.
Aclaró que su único propósito es el reencuentro y no el señalamiento punitivo.
“Yo no acuso directamente a nadie, porque realmente no sé quién se llevó a mi hijo, y eso es lo que yo quisiera saber, quién se lo llevó. Si alguien tiene alguna información, que se toque el corazón, que me diga que a dónde está, qué pasó con él. Yo no busco culpables, yo busco a mi hijo. Y no voy a parar, no voy a disfrutar hasta encontrarlo”, finalizó.

