Irma Santander / CDP NOTICIAS
A pesar de la implementación de estrictos protocolos de investigación y la verificación minuciosa de documentación al rentar o vender una propiedad, el sector inmobiliario de Coatzacoalcos enfrenta la astucia de grupos delictivos que logran burlar los filtros para establecer casas de seguridad.
Grisel Morales Alor, presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en la sección Coatzacoalcos-Minatitlán, admitió que, aunque los profesionales certificados realizan exhaustivas revisiones, los delincuentes están altamente preparados.
“Realmente estamos expuestos. Aunque siempre pedimos todas las referencias de dónde vienen, a qué empresa pertenecen, desgraciadamente se nos va de las manos. Están muy bien preparados para hacer este tipo de cosas”, reconoció Morales Alor.
EL CASO DEL FRACCIONAMIENTO PARAÍSO
El riesgo latente quedó evidenciado el pasado 24 de junio de 2026, cuando la Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó un cateo en una residencia del fraccionamiento Paraíso, en el poniente de Coatzacoalcos.
El operativo, que incluyó el uso de maquinaria pesada para excavaciones, dejó al descubierto el uso de la propiedad como presunta casa de seguridad.
Al respecto, la presidenta de AMPI fue enfática en deslindar a su gremio de este suceso.
“No, no pertenece a AMPI”, expuso.
La líder gremial subrayó que, lamentablemente, muchas personas operan en el mercado sin estar certificadas.
“Hay personas que se disfrazan de asesores. Desgraciadamente, las personas que platican con ellos les creen. Nosotros, dentro de AMPI, estamos muy controlados a nivel nacional y local; mandamos toda nuestra documentación para garantizar la transparencia”, explicó.
LA SOFISTICACIÓN DEL ENGAÑO
Detectar a inquilinos de dudosa procedencia es una tarea compleja, debido a que los delincuentes perfeccionan sus métodos de suplantación.
Morales Alor detalló que suelen presentar documentación apócrifa tan bien elaborada que engaña incluso a las empresas que supuestamente los avalan.
“Es que tienen todo. Nosotros hablamos a las empresas donde dicen trabajar, confirmamos datos y nos dicen que sí, con total seguridad. Son muy hábiles”, señaló.
PROTOCOLOS Y CIFRAS DE LA ASOCIACIÓN
Para mitigar estos riesgos, la AMPI en la región ha establecido una red de comunicación interna donde comparten datos e identificaciones de clientes potenciales para protegerse entre colegas.
A pesar de estos candados, la asociación registró apenas tres casos en los últimos 15 años en los que, sin sospecharlo, se facilitó una propiedad que terminó siendo utilizada por el crimen organizado.
Actualmente, la sección Coatzacoalcos-Minatitlán cuenta con 37 integrantes —27 asociados y 7 afiliados en proceso—, quienes mantienen una vigilancia constante para “cuidarse las espaldas” ante una problemática que, aunque menos común que en años anteriores, sigue siendo una amenaza latente para el patrimonio y la seguridad de los propietarios y sus representantes.

