Irma Santander/ CDP NOTICIAS
La Banda de Guerra “Tigres” de la Escuela Técnica Industrial (ETI) 143 de Coatzacoalcos, no solo puso en alto el nombre de Veracruz al obtener el tercer lugar en el prestigioso Concurso Nacional de Bandas de Guerra “Calderón Escolares 2026”, los integrantes se preparan para una nueva competencia ahora con mayor confianza y seguridad.
Más allá del trofeo, la experiencia ha marcado un antes y un después en la formación de los 23 integrantes, quienes bajo el lema “Unión, Lealtad, Sacrificio”, han transformado su carácter a través de la disciplina y el trabajo colectivo.
El instructor de la agrupación, Carlos Enrique Sibaja Santos, destacó que la preparación para este certamen —uno de los dos más importantes del país— exige una entrega absoluta. El equipo, compuesto por 10 tambores, 10 cornetas, un comandante, un corneta de órdenes y un guionero, se enfrentó a 28 bandas de alto nivel, principalmente del norte y centro de México.
“Forjamos al alumno a la plena responsabilidad, a que sean dedicados y aprendan a portar el uniforme con respeto. Tienen que ser ejemplo en medio de la comunidad escolar: en cómo se visten, cómo se comportan y cómo hablan”, afirmó Sibaja Santos.
Entre las filas destaca Thiago, un pequeño de apenas nueve años que, pese a ser alumno de primaria, se integró a la banda de la secundaria motivado por su pasión musical.
“Él ya tiene su segundo nacional; inició su proceso aquí ya que también asiste a la orquesta sinfónica”, explicó el instructor.
EL TRIUNFO DE LA CONFIANZA Y EL COMPAÑERISMO
Para los adolescentes que integran la banda, el proceso ha sido una lección de vida. La convivencia en los ensayos y los largos viajes en autobús han derribado barreras sociales, creando lazos de confianza inquebrantables.
Ashley Daniela López Villalobos, quien toca la caja, compartió su transformación personal tras tres años en la agrupación.
“He aprendido a trabajar con mis compañeros, a entender que es el esfuerzo de todos y no solo de uno. He aprendido a ser mejor persona; antes casi no hablaba con nadie, pero he aprendido a colaborar y desenvolverme”, dijo.
Por su parte, David Jiménez López, encargado de la corneta, coincidió en que la banda ha sido el puente para generar nuevas amistades.
“No me llevaba con la mayoría y, gracias a los concursos y a la banda, he empezado a interactuar con todos. Se siente muy bonito por el esfuerzo”, sostuvo.
El liderazgo recae en César Augusto Real Martínez, comandante de la banda, quien reconoce que el cargo conlleva una responsabilidad que trasciende el ensayo.
“Debo dar el ejemplo no solo en la banda, sino en la escuela en general. He adquirido más responsabilidad y respeto por las personas. Valió la pena cada minuto, cada hora de ensayo y cada gota de sudor”, expresó con orgullo.
Tras el éxito en el Nacional Calderón, los “Tigres” ya tienen la mira puesta en sus próximos retos: la Copa Veracruz en septiembre y la Copa Sintratepetl en Orizaba durante el mes de noviembre.
La preparación continuará con intensas jornadas de ensayo, reafirmando que, para estos jóvenes, la banda de guerra no es solo música y marcha, sino un estilo de vida basado en la excelencia.

