Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Locatarios del Mercado de Mariscos de Coatzacoalcos reportan una de las crisis financieras más severas de los últimos años.
A pesar de encontrarse en plena temporada de Cuaresma —el periodo de mayor relevancia económica para el sector—, las ventas se han desplomado un 80 por ciento situando a los comerciantes en una situación de “números rojos” e insolvencia ante proveedores.
Jesús Solís, presidente del mercado, señaló que esta caída no solo es por el derrame de hidrocarburo ocurrido el pasado 2 de marzo, también la crisis económica de las familias ha contribuido.
Explicó que la psicosis generada ha ahuyentado a los consumidores, pese a que gran parte del producto comercializado proviene de estados como Campeche, Yucatán, Chiapas y Tabasco, y no exclusivamente de la costa local afectada.

“Estamos en números rojos. Estamos retrasándonos en los pagos a proveedores; no tenemos la solvencia. Estas tres últimas semanas para nosotros han sido críticas”, lamentó Solís.
Destacó que los ingresos actuales no cubren los elevados gastos operativos, especialmente el uso excesivo de hielo para preservar la frescura ante la baja rotación del producto.
Según explicó, mientras un comerciante invierte entre mil y 3 mil pesos para surtir su puesto, las ganancias apenas alcanzan los 500 pesos, una cifra que se diluye inmediatamente en gastos operativos.
GARANTÍA DE SANIDAD Y SUPERVISIÓN OFICIAL
Para brindar certidumbre a la población, el dirigente enfatizó que la Jurisdicción Sanitaria número 11, a través del departamento de Regulación y Fomento Sanitario, mantiene operativos constantes de inspección en cada puesto.
Estas verificaciones aseguran que se cumplan estrictamente las normas de higiene y las cadenas de frío necesarias para garantizar un consumo seguro.
Al respecto, Solís puntualizó que la experiencia de los locatarios es el primer filtro de seguridad.
“Nosotros seguimos plenamente los lineamientos de cómo conservar y preservar el manejo del producto. Sabemos cuál está en condiciones para ser consumido y cuándo debe ser desechado”, dijo.
GUÍA PARA UN CONSUMO SEGURO
Como parte de las medidas de fomento sanitario hacia el consumidor, el mercado reafirmó el cumplimiento de estándares específicos que la ciudadanía puede constatar al realizar sus compras.
Se garantiza que el producto cuente con agallas rojas (sin sustancias viscosas), carne firme al tacto, ojos saltones, brillantes y claros, así como escamas bien adheridas. El olor debe ser marino y fresco, rechazando cualquier pieza con aroma fétido o amoniacal.
En el caso de pulpos y crustáceos, se verifica la firmeza en articulaciones y apariencia brillante. Para las conchas, estas deben permanecer estrictamente cerradas.
Se mantiene una vigilancia rigurosa para que el producto permanezca en refrigeración o sobre hielo picado limpio, asegurando que la temperatura no exceda los 4°C en ningún momento.
Finalmente, los comerciantes hicieron un llamado a la población para recuperar la confianza en el comercio local, y reiteraron que el producto disponible es de alta calidad y está sujeto a una vigilancia sanitaria permanente que avala su aptitud para el consumo humano.

