Irma Santander / CDP Noticias
Un grave escenario de contaminación por hidrocarburos mantiene en alerta a ambientalistas y especialistas en fauna silvestre en el litoral del Golfo de México.
Y es que la presencia de una densa mancha de crudo en playas del sur de Veracruz, pone en riesgo inminente a tres especies de tortugas marinas en peligro de extinción que arriban a las costas de Coatzacoalcos.
Alex Cepeda, activista ambiental, dijo que de las seis especies de tortugas que llegan a México, Coatzacoalcos recibe anualmente a tres: la tortuga Lora (endémica del Golfo), la tortuga Carey y la tortuga Verde. Todas se enfrentan ahora a un escenario devastador y destructivo, al emerger del mar para cumplir con su proceso evolutivo.
Detalló que la llegada del crudo coincide con una etapa biológica crucial para la fauna marina.

El vertido, caracterizado por un olor intenso y una consistencia viscosa, no solo ha ocupado la zona marítimo terrestre, sino que ha comenzado a filtrarse en áreas de alta biodiversidad.
En un recorrido de patrullaje de aproximadamente 20 kilómetros realizado por ambientalistas en playas afectadas por la contaminación, se han documentado evidencias del impacto directo en los organismos, como se ha evidenciado con ejemplares de tortuga verde (Chelonia midas)completamente cubiertas de petróleo.
“Se trataba de los restos del varamiento de los restos orgánicos de una tortuga verde cubierta completamente de hidrocarburos. Esta contaminación causa un impacto impresionante sobre todos estos organismos que vienen a ocupar estos espacios para alimentarse, crecer y reproducirse”, explicó el ecólogo.
PROTOCOLO DE EMERGENCIAS ANTE TEMPORADA DE ANIDACIÓN
Con el inicio de la temporada de anidación a finales de marzo, Cepeda hizo un llamado urgente a la ciudadanía y a los turistas para evitar el manejo inadecuado de los ejemplares que logren llegar a la playa.
Explicó que bajo ninguna circunstancia se debe manipular a las tortugas adultas ni a los neonatos; informar cualquier avistamiento o ejemplar afectado al número de emergencias 911 o directamente a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).
La temporada, que se extiende hasta noviembre, sostuvo, se encuentra bajo presión adicional debido a los efectos del cambio climático, que ya está transformando los ciclos naturales de estas especies.
A pesar de la magnitud del evento, el activista lamentó que la presencia de estos residuos se haya normalizado a través de los años, al señalar una falta de respuesta contundente por parte de las entidades responsables.
“Nosotros lo conocemos como chapopote; es algo que desafortunadamente es ya para nosotros normal, esta vez fue a gran escala, afectó no nada más a la biodiversidad, sino también otros intereses restauranteros y personas que viven de la pesca”, finalizó.

