IRMA SANTANDER | CDP Noticias
Integrantes de la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTYPP) intensificaron sus protestas frente al Edificio Inteligente de Petróleos Mexicanos (Pemex?, denunciaron que la empresa no solo ha incumplido con el incremento salarial del 4.5 por ciento, sino que utiliza estrategias administrativas para postergar el pago de sus derechos.
Los trabajadores señalaron que, aunque el ajuste debió reflejarse en la segunda quincena de febrero, la administración ha dado respuestas evasivas, argumentando que el incremento debe ser gestionado ante el Consejo de Administración, el cual no sesionará sino hasta el próximo mes de abril.

Didier Marquina, vocero del grupo, calificó el actuar de la empresa como una táctica de dilación sistemática.
Sseñaló que Pemex aprovecha la clasificación contractual de los trabajadores para negarles beneficios que a otros gremios ya les fueron otorgados.
“Sacan sus argucias reglamentarias de ellos mismos diciéndonos, ‘es que tú estás contratado como personal de nómina y de confianza y para mí eso eres’. Esa es su argucia”, expuso el vocero.
Además, precisó una presunta omisión por parte de las autoridades federales, “Esto no podría ser así si no es que la propia Secretaría del Trabajo le permite que haga estas argucias y artimañas”.
UN. TRATO DESIGUAL FRENTE AL STPRM
El conflicto sigue siendo la disparidad en el trato respecto al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), a quienes, según la UNTYPP, ya se les cubrió el aumento de forma retroactiva desde el año pasado.
“Al STPRM por supuesto que se lo pagaron; a ellos fue retroactivo desde noviembre o diciembre del año pasado. Si somos estrictos, a nosotros nos vienen debiendo el aumento desde agosto del año pasado a la fecha”, puntualizó Marquina.
La unión reiteró que esta exclusión constituye una “forma de discriminación tácita y ejecutada” que vulnera la Ley Federal del Trabajo.
Los manifestantes advirtieron que el argumento de esperar al Consejo de Administración es una forma de “dar largas”, con la que temen que el pago se posponga hasta mediados de año.

