Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Este 2 de febrero, la Catedral de San José de Coatzacoalcos se vistió de gala y devoción para recibir a cientos de fieles católicos que, como cada año, acudieron a la celebración de la Presentación del Niño Jesús.
En el marco de esta festividad católica, el párroco encabezó una solemne eucaristía en la que destacó la importancia de poner el hogar bajo la protección divina. Al finalizar el acto litúrgico, el sacerdote procedió a la bendición de las imágenes del Niño Dios, las cuales fueron portadas por los asistentes en diversos tamaños y vestiduras, simbolizando la luz que guía a las familias.

UN LEGADO DE MEDIO SIGLO
Entre los feligreses, destacó la presencia del señor Leonardo Valdivieso García, quien acudió portando la figura del niño de dimensiones considerables, la cual ha sido el pilar de su fe durante décadas.
Para Leonardo, esta no es solo una obligación religiosa, sino una herencia viva que ha custodiado por más de 50 años.
“Yo seguí la tradición de mis abuelos, ellos ya fallecieron. En la casa siempre hacemos desde antes del 16 de diciembre el nacimiento y lo recogemos hasta estas fechas, después del nacimiento”, relató Valdivieso.
La imagen que porta el señor Leonardo es, en sí misma, una pieza con un porte imponente, el “Niño Grande” ha sido testigo del paso del tiempo y de los cambios en la ciudad.
“Yo creo que este niño debe tener fácil como unos 80 años”, estimó el entrevistado, subrayando que la figura ha permanecido en su familia desde mucho antes de que él tomara la estafeta de llevarlo a bendecir cada 2 de febrero a la Catedral.
Con la bendición de las imágenes y la posterior reunión familiar —donde no puede faltar la tradicional “tamaliza”—, la comunidad católica concluye formalmente las festividades de la Navidad.

