Irma Santander/ CDP Noticias
Al cumplirse 122 días de huelga en las sucursales del Nacional Monte de Piedad en Coatzacoalcos, trabajadores sindicalizados se manifestaron con pancartas en mano para denunciar la “violencia sistemática” y la falta de voluntad política por parte del patronato para resolver un conflicto que mantiene paralizados los servicios de la institución.
La situación económica de los huelguistas ha llegado a un punto crítico. Desde el pasado 30 de septiembre a la medianoche, los empleados dejaron de percibir sus salarios, viéndose obligados a recurrir al comercio informal y al endeudamiento para sostener a sus familias.
“Hemos pedido préstamos, estamos sobrellevando nuestras tarjetas y buscando otras formas de obtener recursos, dado que no recibimos pagos de nada por ejercer nuestro derecho a la huelga”, señaló Claudia Castillo, delegada de la sucursal 288.
Para subsistir, los trabajadores han emprendido la venta de ropa, alimentos y diversos artículos, asegurando que, pese al desgaste, la lucha se mantiene firme ante lo que califican como una injusticia histórica.
DENUNCIAS DE REPRESIÓN Y FAVORITISMO
La delegada subrayó que la administración ha implementado tácticas para debilitar al sindicato mayoritario, tales como el otorgamiento unilateral de promociones escalafonarias.
Según los manifestantes, estos beneficios han sido asignados exclusivamente a quienes se alinean con la postura de la empresa, excluyendo a la base trabajadora en resistencia.
“La administración ha hecho esfuerzos para debilitar nuestra lucha; el más fuerte ha sido en las promociones escalafonarias que fueron otorgadas de manera unilateral, favoreciendo a quienes apoyan a la administración represora”, denunció Castillo.
En Coatzacoalcos, las sucursales 74 (Centro) y 288 (Avenida Universidad) permanecen cerradas. El sindicato afirmó que, aunque su Comité Ejecutivo Nacional y el cuerpo legal encabezado por el licenciado Arturo Cristiani han mostrado flexibilidad, el patronato mantiene una postura inflexible que ignora los acuerdos pactados previamente en 2024.
“Nada se gana desde la comodidad y tenemos que seguir luchando porque es una situación de injusticia y de una cerrazón donde no se respetan los derechos”, enfatizó la delegada durante la protesta.
Ante el estancamiento de las negociaciones y la violación al Contrato Colectivo de Trabajo, los trabajadores hicieron un llamado público a la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, para que intervenga en el conflicto y se logre un acuerdo de “ganar-ganar” que ponga fin a la parálisis operativa y garantice el respeto a la dignidad laboral de cientos de famili

