Irma Santander/ CDP Noticias
El señor Jacobo Hernández Carrillo, habitante del municipio de Las Choapas, denunció públicamente las graves deficiencias en la atención médica y los malos tratos de los elementos del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX) recibidos en el Hospital IMSS-Bienestar “Dr. Valentín Gómez Farías” de Coatzacoalcos.
Su hija, Cecilia Hernández Casango, quien padece dengue hemorrágico, permaneció alrededor de 15 horas sin recibir diagnóstico ni tratamiento adecuado tras su traslado a esta ciudad.
A pesar de haber sido canalizada desde Las Choapas a las 8:00 de la mañana para recibir atención especializada, la paciente no fue atendida por especialistas sino hasta las 11:00 de la noche. Durante ese lapso, la familia asegura que imperó la desinformación.

“Pasaron varios médicos y nosotros preguntábamos qué pasaba con ella, qué era lo que tenía, y solo nos decían que iban a checar los estudios, pero nunca nos dijeron nada. La tenían con el mismo suero que le pusieron en Las Choapas”, señaló Hernández Carrillo.
Fue hasta que los familiares lograron encarar a los médicos durante el cambio de turno nocturno que se inició el protocolo correspondiente.
“A esa hora le empezaron a meter mano; eran las 11 de la noche, desde las 8 de la mañana que nos la canalizaron de allá”, lamentó el padre de la paciente.
DEFICIENCIAS EN LA INFRAESTRUCTURA Y SEGURIDAD
Además de la demora médica, el señor destacó que su hija no cuenta con una cama de hospitalización, está en el pasillo de urgencias.
“A mi hija la tienen en urgencias, en el pasillo; no la han subido a piso”, sostuvo.
La situación se agrava por el comportamiento de los elementos del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX), encargados de la vigilancia del hospital. El señor Jacobo calificó el trato de los oficiales como “chocante y déspota”.
“Los policías se ponen al brinco en la puerta, no te dejan entrar. Son déspotas para contestarte, no te dan una atención adecuada. Tuvimos que entrar casi a la fuerza porque las cosas no deben ser así; nos mandan de allá para un servicio mejor y resulta que está peor que en Las Choapas”, sentenció.
Afortunadamente, tras la intervención del especialista durante la noche y el inicio de la medicación, la paciente ha mostrado una evolución favorable.
Sin embargo, la familia hizo un llamado a las autoridades de salud para que supervisen el funcionamiento del hospital, mejoren la atención en el área de urgencias y regulen el comportamiento del personal de seguridad privada, a fin de evitar que otros ciudadanos atraviesen por el mismo calvario.

