Irma Santander/ CDP NOTICIAS
En medio del bullicio comercial del centro de Coatzacoalcos, las verdaderas posadas de la Navidad sobreviven gracias a la devoción de los vecinos de la avenida Rodríguez Malpica, entre las calles 16 de Septiembre y Carranza.
Y es que esta tradición se mantiene desde hace más de 50 años de historia ininterrumpida.
La señora Virginia Gaona Reyes, heredera de este legado, relató que la iniciativa nació de las fundadoras originales, las señoras Josefina y Dorita. Hoy, la segunda y tercera generación de familias han tomado la estafeta para evitar que el significado espiritual de estas fechas se pierda.

UN LEGADO QUE RECORRE EL SECTOR
La celebración no se limita a una sola noche; consiste en una novena donde los peregrinos visitan diferentes hogares del sector. Sin embargo, el punto neurálgico sigue siendo el domicilio con el número 417 de la avenida Malpica, donde históricamente concluye el rosario cada 24 de diciembre.
“Los peregrinos salen de la casa número 417 y regresan el 24 al mismo lugar. Iniciamos con los peregrinos afuera y se hace la solicitud de la posada, quienes nos reciben nos contestan y entramos para comenzar el Rosario”, explicó Gaona Reyes.
EL RETO ANTE EL CRECIMIENTO COMERCIAL

A pesar del fervor, los organizadores reconocieron que la dinámica de la cuadra ha cambiado. Lo que antes era una zona puramente habitacional, hoy es un sector dominado por el comercio, lo que ha reducido el número de participantes con el paso de las décadas.
“Hay menos gente porque ya hay más locales, ya no hay tantos vecinos. Ya son pocos los que estamos de años, ahora es más comercio”, lamentó la entrevistada.
No obstante, el esfuerzo persiste con un objetivo claro: la evangelización y la enseñanza. Los vecinos ponen especial énfasis en integrar a los menores de edad.
Para fomentar esta inclusión, aplican una técnica heredada de las fundadoras: repartir el protagonismo durante la ceremonia.
“Se hace un misterio por cada persona o por los familiares de la casa que nos recibe, para que todos participen”, detalló Virginia.
LA ESENCIA DE LA NOCHEBUENA
La tradición culminará este 24 de diciembre con la última posada del año. Para los habita de la avenida Malpica, la prioridad no radica en los festejos materiales, sino en la apertura de los hogares hacia la comunidad.
“Si la persona que nos da posada ofrece piñata o lo que ellos puedan dar, está bien, pero no es obligatorio; lo importante es simplemente recibir a los peregrinos”, puntualizó Gaona Reyes.
Con este acto de fe, el centro de Coatzacoalcos demuestra que, pese a la modernidad y el cambio de uso de suelo, las raíces comunitarias siguen vigentes en el corazón de sus fundadores.

