Aumenta riesgo de enfermedades y parásitos
Irma Santander/ CDP NOTICIAS
La temporada invernal se ha convertido en la época más complicada para la ganadería de Coatzacoalcos, superando incluso al estiaje, debido a las condiciones de humedad y frío que exponen al hato ganadero a graves riesgos sanitarios, señaló Carlos Cedano Ávila, dirigente de la Asociación Ganadera Local.
El factor principal de riesgo es la propagación de plagas e insectos, así como la afectación directa a la salud de los animales y a la disponibilidad de forraje.
“El frío, vienen las lluvias, vienen los humedales, vienen las crecientes, el ganado ya no sale a pastorear porque está lloviendo, porque hay exceso de agua, encharcamientos, entonces esa es la época más difícil para nosotros, todo lo que es invierno”, afirmó Cedano Ávila.
La humedad que trae el invierno crea el ambiente ideal para que los parásitos y las enfermedades respiratorias se desarrollen rápidamente.

“Hay mayor existencia de moscas, garrapatas, pinolillos, entre otros insectos”, externó.
El clima dificulta la aplicación de tratamientos sanitarios, ya que la lluvia diluye los productos.
“Los productores que están bañando a sus animales enfrentan dificultades contra las garrapatas, debido a que la lluvia diluye los tratamientos, lo que permite que las garrapatas sobrevivan y se reproduzcan rápidamente”, enfatizó.
AFECTACIÓN A LA REPRODUCCIÓN Y PASTURAS
Las condiciones climáticas adversas también impactan la eficiencia reproductiva del ganado, pues los animales presentan dificultades para entrar en celo.
Además, el exceso de agua y lodo impide manejar adecuadamente las pasturas.
“El invierno también puede causar estragos en los cultivos debido al exceso de agua, lo que afecta la disponibilidad de pastos. Actualmente, no se pueden manejar adecuadamente las pasturas, ni los animales debido al exceso de lodo”, explicó.
Ante este panorama, que obliga a los productores a procurar a sus animales, el dirigente hizo un llamado a reforzar las medidas preventivas.
“Es vital implementar un programa sanitario que incluya desparasitación y, antes de ello, un diagnóstico para conocer el estado de los animales”, sostuvo.
Aunque las medidas son propias de cada productor, la recomendación general es consultar a veterinarios para un plan emergente.
“Se recomienda meterles algún antibiótico para los cambios de clima, reforzar sus defensas, meter minerales, vitaminas. Lo que nosotros requerimos y le pedimos siempre a los productores ganaderos, es que los tengan bien vitaminados, bien vacunados, para que de una otra manera los daños sean menores”, alertó.
El hato ganadero de la zona sur oscila entre 16 mil y 18 mil cabezas de ganado.

