Irma Santander/ CDP NOTICIAS
El abogado litigante y exjuez Marco Antonio Rodríguez Ventura alertó sobre la alarmante relación entre el consumo de alcohol y la incidencia delictiva en Coatzacoalcos.
De acuerdo a su experiencia, hasta un 30 por ciento de los asuntos que llegan a los despachos de abogados y juzgados están directamente vinculados al abuso de estas sustancias, un problema que ahora se agrava con el consumo de drogas.
“Realmente si tenemos un índice de 100 asuntos, entre un 25 a 30 por ciento tienen relación con el alcohol”, refirió
Entrevistado en el Foro Regional de Alcoholismo realizado en la sala de Cabildo, Rodríguez Ventura explicó que el alcoholismo actúa como un potente factor de riesgo al eliminar las inhibiciones, lo que facilita la comisión de actos ilícitos.
“Todo el mundo sabemos que el alcohol desinhibe las barreras morales y legales que tenemos porque te quita la conciencia y esto puede incidir en que tú ya tomado puedas cometer algún ilícito que pueda causar algún homicidio, lesiones, daños, violencia familiar, que es lo que más se ve relacionado con el alcohol”, señaló el exjuez.
El especialista precisó que los delitos más comunes cometidos por personas inmersas en esta adicción son: violencia familiar, Incluyendo agresiones físicas, sexuales y económicas (incumplimiento de obligaciones alimentarias).
Además de homicidio culposo, lesiones y daños, cometidos principalmente por conductores que dijo “no tienen los mismos reflejos, pierden habilidades para hacer sus actividades, por ejemplo manejar” en estado de ebriedad.
ALCOHOL SE COMBINA CON ADICCIONES
Enfatizó que la problemática ha evolucionado y ya no se limita solo al alcohol, sino que se ha combinado con otras adicciones.
“Ahora ya no solamente es alcohol, son sustancias psicotrópicas las que vemos que consumen, no solo es alcohol, es marihuana, es algún narcótico, lo que incide en este tipo de accidentes”, destacó.
LEY PERMISIVA Y LA NECESIDAD DE PREVENCIÓN
En cuanto a las consecuencias legales, el exjuez aclaró que el consumo de alcohol no es un atenuantepara los delitos, sino que puede implicar una penalidad más alta.
Una persona que conduce en estado de ebriedad y le causa la muerte de alguien puede recibir una pena máxima de 10 años.
“El alcohol no es un atenuante, también debo señalar… Si yo tomo para cometer un delito que no me doy el valor de hacerlo en estado consciente, esto no te exime del delito que has cometido”, detalló.
Sin embargo, el especialista criticó la legislación en casos graves como el homicidio culposo por conducir ebrio, al considerarla “un poco permisiva,” pues permite acuerdos reparatorios que pueden llevar al culpable a obtener la libertad tras saldar el daño.
Por ello, el exjuez concluyó que la solución no radica en aumentar las penas, sino en la prevención.
“Yo creo que no es tanto la gravedad de la sanción, sino la prevención, que es donde debemos estar enfocados”, finalizó.

