Irma Santander / CDP NOTICIAS
A un año del feminicidio de la enfermera Noriko Quezada Ruiz, su madre, Lizeth Ruiz Granados pidió a las mujeres víctimas de acoso, denunciar y no quedarse calladas.
“Que denuncien, que se acerquen a las autoridades correspondientes, desafortunadamente mi hija se acercó a una autoridad que no era, no fue apoyada; no se queden calladas, ya no deberían de pasar este tipo de cosas”, agregó.
Hermanos, amigos y conocidos de Noriko, la recordaron y rindieron un homenaje en el hemiciclo a los niños héroes en donde portaban cartulinas con mensajes amorosos, flores, globos blancos, fotografías y playeras con la imagen de la joven.

Noriko era una muchacha alegre, con metas, soñaba con ser enfermera instrumentista de quirófano, le apasionaba su profesión.
“Hoy se cumple un año que la mataron, es un año en el que estamos luchando para hacer justicia, no ha llegado, pero estamos luchando por ella”, afirmó doña Lizeth.
El peregrinar de los padres y hermanos de Noriko ha sido doloroso, nunca han perdido la fe y tienen la plena confianza en que la Fiscalía General del Estado dictará la pena máxima al presunto feminicida y su cómplice.
El juicio final será el próximo 9 de septiembre.

