Irma Santander / CDP NOTICIAS
Las lavanderías y hoteles de Coatzacoalcos, continúan resintiendo los estragos de la falta de agua.
Incluso, algunos centros de lavado ya no aceptan la ropa porque no tienen el vital líquido, y eso representa para ellos pérdidas económicas.
El señor Moisés Rueda, encargado de una lavandería dijo que cuentan con tanques de gran capacidad para albergar el agua, sin embargo, ya se les acabó debido a que el estiaje ya duró más de dos meses.

“No hay, no hay para lavar, no se puede lavar, aguantar hasta que llegue, nada más guardamos un poquito y es con la que estamos subsistiendo”, expresó.

Incluso, hay quienes no cuentan con agua en sus tuberías, tienen que buscarla en llaves públicas.
Por su parte, Hilario García, otro propietario de una lavandería, destacó que la situación empeora cuando se les va la energía eléctrica.
“Para todo afecta, el agua y lo que es la luz, da un poquito más de trabajo; nosotros gracias a Dios tenemos una toma de agua en el parquecito de la colonia que de ahí nos abastecemos para lavar los trastes, la la lavandería y para lavar los pisos”, sostuvo.
HOTELES EN LA MISMA SITUACIÓN
Los Hoteles de Coatzacoalcos aplican un “plan administrativo” que deriva en la suspensión del lavado de sabanas para evitar el desperdicio de agua, ante la contingencia que se vive en la ciudad.
Carlos Nakagawa, administrador de uno de los hoteles ubicados sobre la avenida Colegio Militar de la colonia Centro, precisó que hacen uso de las reservas de ropa limpia para el cambio de las camas y así contar con la mayor cantidad del vital líquido para los huéspedes.

“Tenemos un plan de administración, entonces el agua la vamos cuidando y a veces tenemos que dejar algunos días sin lavar ropa de cama, pero lo estamos planificando todo, sería algo extremo el cerrar, yo creo que no vamos a llegar a ese punto. A veces tenemos que parar el lavado de nuestras ropas de cama y como tenemos unos excedentes de ropa limpia, ya con eso nos mantenemos”, comentó.
Declaró que han comprado pipas erogando más de 6 mil pesos a la semana, para contar con el recurso y brindar un servicio de calidad de los visitantes.
Puntualizó que el “plan administrativo” les ha permitido dar un respiro, ya que, en casos de extremos por la falta de agua potable, se verían en la necesidad de cerrar sus puertas, hasta que mejore la situación.
El hotel cuenta con un total de 33 habitaciones, de las cuales, reporta una ocupación del 40 por ciento, por lo que continúan brindando la atención a la ciudadanía que desea un cuarto.

