Irma Santander / CDP NOTICIAS
Hasta en un 80 por ciento ha bajado la producción del pez sierra en el Golfo de México, admitió Cristian de Jesús Vargas Quino, director general de la asociación civil Regenerando Nuestro Entorno.
Afirmó que por ello la especie se encuentran en la categoría de amenaza de acuerdo a la NOM-059-SEMARNAT-2010.

Al instaurarse cada 17 de octubre el día mundial del pez sierra, el biólogo marino apuntó que las consecuencias de la disminución del pez, es derivado de la pesca excesiva y el enredo que sufren en el equipo de redes.
“Debido a las malas prácticas de pesca en algunos lugares, estos ejemplares quedan atrapados en las redes lo cual impide el movimiento de la especie, por eso se recomienda que prohíban la pesca de este ejemplar o retenerlo”, resaltó.

El ambientalista enfatizó que significa un desequilibrio ecológico en el ecosistema marino, ya que se alteraría de manera inmediata la cadena alimenticia del medio.
En ese sentido, la asociación civil Regenerando Nuestro Entorno, se sumó a la campaña de concientización y protección de la especie.
“El objetivo es la difusión de conservación de estos ejemplares para que la población conozca los beneficios ecológicos que este organismo ofrece al medio ambiente marino y el papel tan importante que juega en el mismo”, remarcó.
El también llamado pez azul es una especie que habita en litorales tropicales, por lo que se puede encontrar en las costas del Océano Pacífico y el Golfo de México.
Su coloración plateada con numerosas manchas pardas, aspecto alargado, sabor, suavidad en su carne y precio accesible, han colocado al pez sierra como parte de la tradición en la cocina y dentro del gusto de muchas de las familias mexicanas.
De acuerdo con datos preliminares de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA), se tiene el registro de producción anual de 21,433 toneladas, ocupando el lugar número 12 en la producción nacional, siendo los estados de Sonora, Campeche, Baja California, Sinaloa, Veracruz, Tamaulipas, Tabasco, Baja California Sur, Nayarit y Michoacán donde se registra su mayor captura.
Este pez llega a medir entre 35 y 40 centímetros al alcanzar su madurez y pesar alrededor de 2 kilos, lo que permite aprovechar su carne, que es portadora de nutrientes como minerales, vitaminas A y B, así como proteínas y grasas naturales que permiten contribuir al desarrollo del cuerpo.

