Irma Santander / CDP NOTICIAS
La joven Nínive Serra denunció públicamente la discriminación que vivió su hijo al ser rechazado en un kínder particular de Coatzacoalcos.
La señora quien es madre soltera, relató qué el pequeño Alberto Dimitri de 5 años, tiene síndrome de down y no fue aceptado para este nuevo ciclo escolar solo porque usa pañal y no tienen personal capacitado para ese tema.
Este viacrucis para Nínive ha sido muy triste y difícil, ya que a su niño lo han rechazado cinco veces de diversos planteles educativos.
“Ha sido una situación muy difícil, la verdad es que este año me animé a llevar a mi hijo a una escuela regular, porque he tenido malas experiencias en la escuelas con discapacidad, ya sea porque tienen malas actitudes con mi hijo, o no se le dé la atención necesaria, o no cumple con lo que ellos prometen con el aprendizaje”, dijo.
Este año, una vez más decidió intentar en una nueva escuela, sin embargo, los resultados no fueron los esperados, aun cuando los directivos ya le habían dicho que sí aceptarían a Alberto, incluso, compró la mochila y zapatos para el infante.
“Este año yo vi a mi hijo que tiene la capacidad de imitar el comportamiento de otros niños, y quise intentar en alguna escuela para que el pudiera convivir y tal vez optar por imitar ciertos comportamientos que le ayudarían en su desarrollo”, expresó.
De primera estancia, agregó que el uso del pañal ha sido la excusa para no aceptarlo en la mayoría de los centros educativos.
“Mi hijo es un chico travieso como cualquier niño de su edad, pero se sabe comportarse en una escuela ya que lo llevo a estimulación desde los tres meses.
“Es difícil y triste que nos cierren las puertas, ya que venimos de una generación que casualmente se está dando muchos casos de niños con discapacidad desde el autismo, síndrome de down, entre otros”, expuso.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES EDUCATIVAS
La joven madre hizo un llamado a las autoridades educativas, para que les den una oportunidad a los padres y a sus hijos que enfrentan algún tipo de discapacidad.
“Ojalá que la instituciones correspondientes nos apoyen a darle una oportunidad a nuestros hijos, de qué nos ayuda llamarse inclusivos sí al primer caso tienen miedo y no se animan a dar una oportunidad, nosotros tenemos que lidiar nuestra vida con muchas situaciones de discriminación y sería bueno que por primera vez seamos recibidos con alegría”, indicó.
Esta situación a desanimado a Nínive, no obstante, alzó la voz a través de las redes sociales y de la denuncia pública.
“Me da mucha tristeza pero aceptamos esto como un reto y a seguir buscando dónde podemos ser aceptados, afortunadamente tenemos las redes sociales que se pueden usar de manera positiva, y muchas escuelitas que están leyendo la publicación de mi hijo nos están ofreciendo una entrevista para ver si me animo a inscribirlo, y no quedarme un año más con la mochilita y zapatos que ya había comprado”, manifestó.
Por último, señaló que afortunadamente tiene a su familia que la apoya y dijo que buscará la manera que su pequeño sea incluido en la sociedad.

