Irma Santander / CDP NOTICIAS
Ambientalistas del sur de Veracruz integrarán un frente común para combatir los delitos de la tala de árboles y caza furtiva.
El director de la Asociación Civil Regenerando Nuestro Entorno A.C, Cristian de Jesús Vargas Quino, afirmó que uno de los puntos que atacaran es en la reserva de la biosfera de Los Tuxtlas.

“Han estado ocurriendo algunos delitos ambientales como la caza ilegal y la tala inmoderada, por eso es necesario unir fuerzas con dependencias ambientales para mitigar este tipo de acciones”, sostuvo.
El ambientalista detalló que una parte importante es la participación de los ciudadanos en la parte de la vigilancia y la denuncia.
Indicó que son las dependencias federales las que aplican sanciones a quienes cometan este tipo de delitos.
“Es necesario tomar conciencia en el tema ambiental y reducir el delito”, insistió.
Vargas Quino recordó que para unir fuerzas en sala de cabildo del Ayuntamiento de San Andrés Tuxtla, se llevó a cabo una reunión para dar a conocer los delitos ambientales de la Región de Los Tuxtlas, y así trabajar en conjunto con autorides ambientales federales, estatales, municipales y las fuerzas armadas.
TALA INMODERADA
La deforestación se refiere a la tala de un bosque, eliminándolo por completo, para dar espacio a algo más en su lugar. La principal causa de la deforestación es la agricultura insostenible e ilegal, que da pie a cultivos comerciales como el aceite de palma y el caucho.
La realidad sobre la deforestación es impresionante: los bosques están desapareciendo a un ritmo equivalente a 27 campos de fútbol por minuto.
CAZA FURTIVA
El comercio internacional de especies en peligro de extinción y de sus partes quedó restringido con la entrada en vigor del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre en 1975.
Desde entonces, los países han colaborado para combatir el tráfico y señalar su seriedad a los cazadores furtivos, como este despliegue contra la caza furtiva en el parque nacional de Nairobi, donde las autoridades quemaron más de 100 toneladas de marfil Confiscado.
La caza furtiva de animales salvajes es descomunal; se asesinan o capturan millones de ejemplares de animales de miles de especies en todo el mundo en sus hábitats nativos. Esta práctica supone una amenaza creciente para elefantes, rinocerontes y otros célebres animales, así como para criaturas más pequeñas y desconocidas, como ciertos lagartos, pangolines y monos.

